Cuando auditamos una cuenta que "no funciona", casi siempre encontramos alguno de estos cinco. Ninguno requiere conocimientos avanzados para detectarlo — solo saber dónde mirar.
1. No medir conversiones
Es el error más caro y el más frecuente. Si Google no sabe qué visitas terminaron en una llamada, un formulario o una venta, no puede optimizar hacia eso. Optimiza hacia lo único que ve: clics baratos.
El resultado es una cuenta con muchísimo tráfico, un costo por clic bajísimo y cero clientes. El panel se ve bien y el negocio no vende.
Cómo se arregla: configurar el seguimiento de conversiones antes de gastar el primer peso. Sin eso, todo lo demás es adivinar.
2. No revisar los términos de búsqueda reales
Tú eliges palabras clave, pero Google muestra tus anuncios en búsquedas parecidas que tú nunca elegiste. Ahí es donde se escapa el presupuesto: gente buscando "gratis", buscando empleo, buscando cómo hacerlo ellos mismos, o buscando otra cosa parecida pero distinta.
Ese informe existe dentro de Google Ads y casi nadie lo mira. Revisarlo cada semana y bloquear lo que no compra es, probablemente, la acción con mayor retorno de toda la gestión.
3. Mandar todo el tráfico a la página de inicio
Si alguien busca "instalación de aire acondicionado" y lo llevas a tu página principal, donde hay ocho servicios distintos, esa persona tiene que buscar por su cuenta lo que vino a buscar. Muchos no lo hacen: se van.
Cada anuncio debe llevar a la página que responde exactamente a esa búsqueda. Suena obvio y casi nunca se cumple.
4. Tocar la cuenta todos los días
Las campañas necesitan acumular datos para optimizar. Cambiar pujas, presupuestos o segmentaciones cada dos días reinicia ese aprendizaje una y otra vez, y el sistema nunca llega a estabilizarse.
La disciplina aquí es contraintuitiva: hay que revisar seguido, pero cambiar con criterio y dando tiempo a que cada ajuste muestre su efecto.
5. Competir por las palabras más caras sin necesidad
Los términos genéricos y de alto volumen son los más caros y los que peor convierten, porque los busca todo el mundo con intenciones muy distintas. Las búsquedas largas y específicas tienen menos volumen, cuestan menos y traen a gente mucho más decidida.
Es mejor aparecer primero en veinte búsquedas específicas que ser el número ocho en una genérica carísima.
Cómo saber si tu cuenta tiene alguno
- Entra a tu cuenta y busca el informe de términos de búsqueda. Si ves búsquedas que no tienen nada que ver con lo que vendes, estás pagando por ellas.
- Mira si tienes conversiones configuradas y si están registrando algo. Si marcan cero desde hace semanas, algo está mal instalado.
- Haz clic en tus propios anuncios y fíjate a dónde llegas. Si aterrizas en la página de inicio, ahí tienes trabajo.
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