Es la primera pregunta que hace todo el mundo, y casi siempre recibe una respuesta vaga. Vamos a desarmarla en partes, porque hay tres costos distintos que la gente suele mezclar.
1. Lo que le pagas a Google
Google no cobra por mostrar tu anuncio: cobra cuando alguien hace clic. Ese costo por clic no es fijo — se decide en una subasta que ocurre cada vez que alguien busca, y depende de cuánta competencia haya por ese término y de qué tan relevante sea tu anuncio.
En República Dominicana los rangos varían muchísimo por sector. Términos de servicios muy disputados — abogados, clínicas, seguros — cuestan bastante más por clic que términos de nicho o de zonas específicas. Un mismo negocio puede pagar tres veces más por una palabra genérica que por una específica.
Dato clave: tú fijas cuánto quieres gastar al día. Google nunca gasta más de lo que autorizaste. El presupuesto no es una obligación, es un techo.
2. Lo que cuesta gestionarlo
Aquí es donde hay que tener cuidado. Hay tres modelos en el mercado:
- Tarifa fija mensual. Sabes exactamente qué pagas, independientemente de cuánto inviertas en anuncios.
- Porcentaje del gasto. La agencia cobra un porcentaje de lo que inviertes. Ojo con el incentivo perverso: cuanto más gastes, más cobra, aunque no vendas más.
- Sin costo de gestión. Suele significar que el margen está escondido en otro lado, o que nadie va a mirar tu cuenta de verdad.
En AdvanceLocation cobramos tarifa de gestión aparte del presupuesto, y ese presupuesto lo pagas tú directamente a Google con tu propia tarjeta. Nunca somos intermediarios de tu dinero publicitario.
3. El costo que de verdad importa: cuánto te cuesta un cliente
El costo por clic es una métrica intermedia y engañosa. Lo que decide si Google Ads te sirve es otra cuenta:
Si de cada 20 personas que entran a tu web una te compra, y cada clic te cuesta $0.50, entonces cada cliente te está costando $10. La pregunta no es si $0.50 es caro — es si ese cliente vale más de $10 para ti.
Por eso lo primero que preguntamos no es cuánto quieres invertir, sino cuánto vale un cliente para tu negocio. Sin ese número, cualquier presupuesto es un tiro al aire.
¿Qué presupuesto mínimo tiene sentido?
No hay una cifra universal, pero sí un criterio: el presupuesto debe alcanzar para generar suficientes clics como para aprender qué funciona. Si tu presupuesto solo da para dos o tres clics al día, nunca acumularás datos suficientes para optimizar, y el dinero se irá sin dejar aprendizaje.
En sectores poco disputados se puede empezar con poco. En sectores muy competidos, un presupuesto demasiado bajo es tirar el dinero — y preferimos decírtelo antes de cobrarte.
En resumen
- Le pagas a Google solo cuando alguien hace clic, y tú pones el techo diario.
- El costo por clic depende de la competencia y de la calidad de tus anuncios — sobre esto último sí se puede trabajar.
- La gestión se cobra aparte; desconfía de quien mezcle su comisión con tu presupuesto.
- La única métrica que decide es cuánto te cuesta conseguir un cliente frente a cuánto vale ese cliente.
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